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Asesoría Técnica en Panificación
Francisco Tejero |
Hilario
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LAS AMASADORAS,
VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS DISTINTOS TIPOS / English
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Por Francisco tejero
La fabricación del pan parece sencilla a simple vista, pero en ella se
encierra un proceso complejo donde ocurren transformaciones físico-químicas
que van aconteciendo desde el amasado y la fermentación hasta llegar a
la cocción.
El amasado es una etapa clave y decisoria en la calidad del pan. En esta
etapa influirá tanto el tipo de amasadora como la velocidad, la duración
y la capacidad de ocupación de la misma. Durante este proceso, los componentes
de la harina (almidón, proteínas, grasas, cenizas y enzimas), pierden
su individualidad y, junto con sus demás ingredientes, van a dotar a la
masa de unas características plásticas (fuerza y equilibrio).
A medida que el amasado avanza, se van formando unos microalveolos que
serán más tarde los encargados de almacenar el gas que se producirá durante
el período de fermentación. Estas celdillas tienen su origen en el paso
de los grupos -SH, existentes en la harina, a grupos disulfuro -S-S, que
permite formar los alveolos. Para facilitar el paso de los grupos -SH
a -S-S se utiliza el ácido ascórbico (que aporta mayor tenacidad) y el
amasado intensivo (que aporta más extensibilidad); debido al mejor reagrupamiento
de las proteínas serán los encargados de acelerar la formación del segundo
grupo, aumentando el alveolado y la capacidad de la masa de retener más
gas.
Las proteínas insolubles (gliadinas y gluteninas) en contacto con el agua
se hinchan, éstas se agrupan formando el gluten al mismo tiempo que se
envuelven con el almidón; el vaivén de la amasadora va proporcionando
una fina película que se ve favorecida con la grasa de la harina y con
los emulsionantes presentes en los mejorantes.
La oxidación que se produce en la masa por el contacto directo con el
oxígeno del aire variará dependiendo de la intensidad del amasado, del
tipo de amasadora, así como del volumen de ocupación de la masa sobre
la cazuela de la amasadora.
Por lo tanto, podemos decir, que el desarrollo de la masa estará condicionado
tanto por la formación del gluten como por el grado de exposición de la
masa al oxígeno del aire. De tal forma, que cuando se acelera la oxidación
y el desarrollo mecánico, disminuye el tiempo de amasado y, por el contrario,
cuando el amasado es corto y la oxidación baja, habrá que dotar a la masa
de mayor reposo para que adquiera mejores características plásticas.
No obstante, debemos tener en cuenta que también es posible, por medio
de un amasado rápido, conseguir enseguida la formación de gluten y una
escasa oxidación. Este hecho ocurre en las amasadoras de alta velocidad,
en las que, si bien la masa está bien desarrollada, presenta una falta
de fuerza, que es posible paliar con la adicción de una mayor proporción
de ácido ascórbico, un período mayor de reposo o aumentando ligeramente
la temperatura del amasado.
Dentro de esta etapa clave que es el amasado, van a jugar un papel muy
importante, no solamente las amasadoras, sino también el recalentamiento
de la masa, ya que estará condicionado por la velocidad y el tiempo.
En España, dentro de los tres tipos de amasadoras que más se utilizan
(eje oblicuo, brazos y espiral), podemos decir que la de eje oblicuo es
la que tiene menor fricción, le sigue la de brazos y la que más recalienta
la masa es la de espiral, que eleva la temperatura entre 8 y 9º C más
que la primera.
En un amasado de 1.100 revoluciones por minuto, si se amasa a velocidad
lenta el recalentamiento será aproximadamente la mitad que si lo hiciéramos
a velocidad rápida. La temperatura irá aumentando gradualmente a medida
que aumente el tiempo de amasado.
Tipos de amasadoras
Si hacemos un balance del tipo de amasadoras que se emplean en España
nos encontraríamos con los siguientes porcentajes de tipos de amasadoras:
Amasadora de espiral 45%
Amasadora de brazos 45%
Amasadora de eje oblicuo 3%
Otros (amasados rápidos) 7%
En los últimos años en todos los tipos de amasadoras
se ha incorporado la modalidad de amasado con cazuela extraible, cada
vez más empleado, ya que permite reposar la masa a mitad del amasado
(autolisis o proceso de fermentación global) o incluso reposar unos
minutos la masa antes de la división. Esta cazuela extraible está equipada
de elevadores que permiten verter la masa sobre la tolva de la divisora.
Además de esta cazuela extraible se han incorporado:
– Ciclos automáticos programables con dos temporizadores, uno para cada
velocidad (lenta o rápida).
– Sistema automático de raspadura de cazuela.
– Sistema de detección de la temperatura por display.
– Sistema de inyección de gas para controlar la temperatura del amasado.
La amasadora espiral
Con un 45% de utilización en el mercado, es junto con la amasadora de
brazos la que tiene más usualmente los obradores españoles. Además,
es la que mayor aumento de utilización está teniendo con respecto a
los demás tipos de amasadoras.
De la amasadora espiral debemos destacar su rapidez, lo que conlleva
una reducción del tiempo de amasado, que permite abastecer a una línea
de producción sin tener que aumentar la capacidad del amasado. Este
sistema trabaja la masa con una presión de arriba hacia abajo, consiguiendo
una menor oxidación a la vez que un mayor recalentamiento y menos fuerza
inicial, por lo que es apta para la fabricación de barras con entablados
automáticos así como para el pan precocido, ya que este sistema no impulsa
exageradamente el pan en el horno; aunque esta falta de fuerza puede
ser compensada en algunas ocasiones con un período mayor de reposo.
Algunos modelos de este tipo de amasadora, ya en decadencia, no están
equipados con el vástago central, lo que provoca que la masa se aglutine
sobre la espiral recalentándose. Otros tienen la cazuela demasiado profunda,
por lo que la oxidación es baja, obteniéndose masas muy batidas y con
poca fuerza.
El radio de acción del brazo espiral también va a influir en las condiciones.
La masa se recalienta más en aquellos modelos en los que el radio de
acción es pequeño, lo que nos indica que únicamente está en movimiento
1/4 del total de la masa.
Generalmente en todas las amasadoras espirales se puede cambiar el sentido
de la cazuela, lo que permite hacer masas más pequeñas y sacar la masa
desenganchándola del brazo al cambiarle de sentido.
Hay que destacar que es necesario disponer siempre de agua fría, e incluso
en los días más calurosos, de hielo en escama para no sobrepasar la
temperatura ideal de la masa.
La amasadora espiral es la que posee un mayor número de artilugios,
entre los que podríamos destacar los indicadores de temperatura por
infrarrojos, contador de consumo de energía, cazuela con báscula incorporada
-que permite ir pesando la masa sobre la misma cazuela-, doble espiral
que reduce a la mitad el amasado, así como sistema de inyección de gas
para controlar la temperatura de la masa.
La amasadora de brazos
Es esta la amasadora que cuenta con mayor tradición en nuestros país;
aunque en los tiempos actuales se está quedando como una máquina auxiliar.
Se utiliza para masas de bollería y pastelería, masas blandas (chapata,
hogaza, etc.), masas integrales y de centeno.
El tiempo de amasado oscila entre los 18 y los 30 minutos por lo que,
es una máquina lenta, obligando a incorporar la levadura a mitad del
amasado para reducir inicialmente la fuerza de la masa.
El recalentamiento es bajo aunque hay que destacar la diferencia del
amasado según sea el grado de ocupación de la cazuela, de tal forma,
que a menor número de kilos de harina, mayor será la oxidación.
La capacidad para producir masas más oxigenadas permite obtener fermentaciones
rápidas.
La sobreoxigenación a que es sometida la masa produce un exceso de fuerza
que se traduce en un mayor impulso del pan en el horno, razón ésta por
la que no es muy recomendable su utilización en panes precocidos, al
correr el riesgo de arrugamiento.
En masas muy blandas se recomienda no añadir la totalidad del agua al
principio del amasado, sino que parte del agua se irá incorporando poco
a poco a medida que aumenta el amasado; de esta forma se puede ahorrar
entre un 15 y un 20% de tiempo de amasado.
La amasadora de eje oblicuo
Es la amasadora menos utilizada en España pero la más utilizada en Francia,
ya que su presencia en aquel país llega al 80% de los obradores.
Está equipada con un motor de dos velocidades: una lenta para el preamasado
y masas duras (40/45% de agua) y otra rápida para masas más blandas
(60/80% de hidratación). Algunos modelos cuentan con la llamada “cazuela
loca”, es decir, el movimiento de rotación se realiza por el impulso
de la masa, de tal forma, que el frenado de la cazuela permitirá, a
voluntad del panadero, ir variando las condiciones del amasado. Este
hecho implica que el amasador debe estar perfectamente entrenado para
que no se produzcan grandes diferencias entre unas masas y otras. Pero,
por otra parte, también es posible variar la fuerza de la masa por medio
de la utilización del freno de la cazuela.
Dentro de los inconvenientes que poseen este tipo de amasadoras, debemos
destacar que no permite la elaboración de amasijos grandes, ya que derrama
la harina al inicio del amasado. Igualmente, tampoco permite hacer amasijos
pequeñas al no agarrar correctamente la masa, lo que nos obliga a elaborar
masas que ocupen al menos un 30% de su capacidad.
Podríamos definirlo como un sistema de amasado lento, de bajo recalentamiento
y que se adapta bien, tanto en masas duras en la primera velocidad,
como en masas blandas en la segunda.
TABLA 1/ VENTAJAS E INCONVENIENTES DE LOS DIFERENTES
TIPOS DE AMASADORAS
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VENTAJAS
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INCONVENIENTES
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AMASADORA DE
ESPIRAL
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• Escaso volumen de la máquina.
• Amasado rápido.
• Permite hacer masas grandes y pequeñas.
• Fácil descarga al invertir el sentido de la cazuela.
• Precisión en el tiempo de amasado.
• Adecuada para el pan precocido.
• Adecuada para el entablado automático de barras.
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• Recalentamiento de la masa.
• Poca fuerza.
• Baja oxidación.
• Disponer siempre de agua fría e incluso en verano de hielo.
• No es adecuada para las masas duras.
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AMASADORA DE
BRAZOS
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• No recalienta la masa.
• Poco derrame de harina al inicio.
• Fácil manejo para trabajadores no iniciados.
• Apta para masas blandas y bollería.
• Reduce el tiempo de fermentación.
• Se adapta bien tanto a masas duras. |
• Velocidad lenta
• Demasiada fuerza del amasado.
•Mucha oxidación.
• Panes voluminosos.
• En masas blandas hay que añadir parte del agua poco a poco
para reducir el tiempo de amasado.
• Hay que incorporar la levadura al final como a blandas del
amasado.
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AMASADORA DE
EJE OBLICUO
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• No recalienta la masa.
• Flexibilidad de corrección de las condiciones del amasado
por la utilización del freno.
• Bajo recalentamiento.
• Se adapta bien tanto a masas duras como blandas. |
• Mucho volumen de la máquina
• No permite masas grandes porque derrama parte de la harina.
• Hay que prestar mucha atención al amasado.
• No apta para trabajadores no iniciados.
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