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Asesoría Técnica en Panificación
Francisco Tejero |
Hilario
Peñasco, 9 28022 - Madrid (España)
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GUÍA PRÁCTICA DEL PAN PRECOCIDO ULTRACONGELADO /
ENGLISH
VERSION
Por Francisco Tejero
La elaboración del pan precocido
se conoce desde hace bastante tiempo, sin embargo, el profesional de la
panadería ha encontrado en muchas ocasiones serios problemas a la hora
de utilizar este sistema de elaboración. El hecho de que cada vez exista
una mayor demanda de este tipo de pan, nos ha motivado a ofrecer esta
guía práctica de cómo elaborar el pan precocido.
La técnica del pan precocido consiste en una cocción en dos tiempos. La
masa se elabora como en el proceso tradicional, atendiendo algunas modificaciones
que se detallarán más adelante y una vez que en la primera cocción el
pan ha coagulado y ha cogido estructura, se saca del horno, se enfría
y posteriormente se congela.
Las características de este pan en la primera etapa son que es de color
blanco y su contenido de humedad y densidad es superior. Una vez cocido
durante 10 o 15 minutos en una segunda etapa, el aspecto es igual al pan
tradicional.
El mercado del pan precocido aún es pequeño, y fundamentalmente va dirigido
a los puntos calientes, terminales de cocción, bocadillerías, restaurantes
y grandes colectividades, pero incluso el panadero puede precocer algo
de pan por la mañana y, sin necesidad de congelar, terminar de cocerlo
a primera hora de la tarde.
Materias primas
La harina. Las características de la harina son un factor importantísimo
en la obtención de un pan precocido de consistencia firme. Las harinas
flojas provocan que en este tipo de pan una vez finalizada la precocción,
se arrugue y se derrumba. En este caso tiene que ver el contenido de proteína
en la harina, es decir, la cantidad de gluten. Cuanto mayor proporción
de gluten tenga la harina mejor coagulará el pan y más firme y resistente
será al hundimiento.
Se puede decir, en términos alveográficos, que para la elaboración de
una barra de pan tipo francés, la harina más adecuada es una de fuerza,
W=230 y un P/L=0,6. Pero teniendo en cuenta que esta fuerza ha de ser
alcanzada por el contenido de proteínas y no por la presencia de ácido
ascórbico.
La actividad enzimática de esta harina es otro factor importante para
una buena calidad. Su mayor o menor actividad enzimática va a permitir
formar la miga durante la cocción antes o después, es decir, si hay una
elevada actividad (trigo germinado) tardará más tiempo en alcanzar la
consistencia. Así pues, es muy importante que el Número de Caída no sea
inferior a 300 segundos ni superior a 350. Esto permitirá que en la primera
fase del horneado la pieza de pan adquiera antes la consistencia y se
pueda sacar del horno aún sin haber empezado a coger color; en este caso
tendrá por tanto un máximo de humedad que posibilitará una mejor calidad
del producto. Por todo ello hay que tener muy en cuenta estas consideraciones.
Los mejorantes. El mejorante completo que normalmente emplea el
panadero está compuesto de diacetil tartárico (E-472e), ácido ascórbico
(E-300) y enzimas alfa amilasas. Esta mezcla de principios activos proporcionan
una gran expansión del pan en el horno. Cuando la subida del pan en la
fase de cocción es exagerada se corre el riesgo de que el pan se arrugue
durante el enfriamiento. Por tanto hay que moderar el uso de dichos mejorantes,
consiguiendo el volumen durante la fermentación y no por la expansión
del pan en el formado.
La masa madre. Habitualmente en España se emplea el método mixto
de panificación, que como es bien sabido, consiste en añadir levadura
prensada y masa madre y nunca se deja reposar la masa antes de la división.
Este método requiere una buena masa madre que permita suplir el efecto
de la falta de reposo previo a la división.
Cuando se utiliza el proceso mixto en la elaboración de pan precocido,
es aconsejable añadir un 30% de masa madre que garantice la fuerza a la
masa durante la fermentación, una expansión proporcionada del pan en el
horno sin la necesidad de conseguirlo con dosis altas de mejorantes y
una buena conservación posterior del pan.
Etapas de elaboración
Como la harina es algo superior en fuerza en comparación a los procesos
normales, es necesario que el tiempo de amasado también sea superior,
pues como es bien sabido el tiempo o duración del amasado está relacionado
con la fuerza de la harina.
Normalmente la harina de fuerza es también tenaz, lo que provoca problemas
de falta de extensibilidad durante el formado. Si esto ocurriera habría
que hacer un autólisis, lo que consiste en hacer el amasado en dos tiempos;
realizando una parada de 15 minutos entre uno y otro, añadiendo la masa
madre y la levadura prensada cuando comienza la segunda fase del amasado.
El tiempo de reposo de la bola antes del formado ha de estar proporcionado
con la cantidad de levadura prensada, es decir, cuando la dosis de levadura
sea alta el reposo ha de ser más corto y al contrario cuando la dosis
es baja: el tiempo de reposo ha de ser superior. No es conveniente sobrepasar
del 3% de levadura prensada, porque el impulso del pan en el horno es
mayor cuando la dosis de levadura es alta. Dicho esto, se puede decir
que con el 2% de levadura prensada el tiempo de reposo ha de ser de entre
15 y 18 minutos.
El volumen de fermentación también ha de ser inferior a los procesos normales,
esto asegura mayor firmeza a la pieza.
La precocción
Esta es la etapa fundamental y decisiva para la obtención con éxito en
la producción del pan precocido. Nadie se pone de acuerdo sobre qué temperatura
y cuánto tiempo es el óptimo de precocción. En ello influyen la temperatura
real del horno, el tamaño de las piezas y la cantidad de kilogramos de
masa por hornada. Pero de cualquier forma lo ideal es precocer con calor
decreciente. Para un horno rotativo se debe comenzar a 280º C y una vez
inyectado el vapor, se bajará la temperatura entre 220 y 240º C durante
12 minutos aproximadamente, teniendo que modificar la temperatura y el
tiempo cuando el tamaño de la pieza es mayor o si en vez de ser el formato
en barra la pieza es redonda.
Lo ideal es que la precocción se realice sobre bandejas o mallas de canales
profundos, esto repercutirá en la firmeza de la barra, cuando el canal
es más profundo la pieza se mantiene más redonda y con más firmeza. La
congelación es importante que se realice en la misma bandeja, para no
manipular las barras que un principio son frágiles.
Entre las ventajas de la cocción sobre horno de bandejas cabe destacar
que la coloración de la corteza es más lenta que en el horno de solera
refractaria.
La cantidad de vapor a la entrada del pan en el horno debe ser inferior
en comparación a los procesos normales y una vez pasado 5 minutos es conveniente
abrir el tiro de evacuación del vapor, con el fin de acelerar la formación
de una película superficial suficiente rígida para mantener la estructura.
Cuando la precocción ha alcanzado los 12 minutos la actividad enzimática
y la coagulación del gluten han llegado a su fin, lo que quiere decir
que la estructura está fijada, pese a que todavía el producto es frágil.
A la salida del pan del horno hay una fase de resudado donde se aprecia
un ligero decaimiento. Este decaimiento es mayor cuando la cantidad de
masa por hornada introducida en el horno es elevada, o bien cuando el
número de canales por bandeja rebasa los límites normales, esto impide
que el aire pase por entre las barras no alcanzando la coagulación con
regularidad y proporcionalmente en toda la superficie de la barra. Por
tanto, las barras deben tener una separación suficiente entre unas y otras
que permita el paso del aire por entre los laterales del pan.
También es posible precocer en hornos de solera, pero tanto si se hace
sobre bandejas o mallas como sobre el piso refractario, hay que ajustar
la temperatura del horno de tal forma que en la bóveda tenga al menos
30º C más que en la solera.
La masa dentro del horno evoluciona de la siguiente forma:Una vez introducido
el pan en el horno, y después de haber inyectado el vapor, la superficie
de la barra se vuelve elástica debido a la fijación del vapor, asegurando
una mayor uniformidad y volumen en el pan. A medida que va aumentando
la temperatura hacia el interior del pan (55ºC), queda paralizada la fermentación,
al mismo tiempo parte del almidón se va transformando en azúcares (actividad
enzimática), fase ésta crítica para la formación de la estructura. Cuando
la actividad enzimática es muy elevada, gran parte del almidón es transformado
en azúcares prolongándose el tiempo de formación de la estructura, aumentando
rápidamente la coloración de la corteza.
Es conveniente tener en cuenta que la actividad enzimática de la harina
para el pan precocido ha de ser inferior en relación a los procesos normales.
Enfriamiento y congelación
Una vez sacado el pan del horno hay que dejarlo enfriar hasta 35/40º C,
durante este tiempo el pan tiene un resudado (pérdida de agua), comenzado
su envejecimiento. Con el fin de limitar la pérdida de agua y el envejecimiento
este tiempo de enfriamiento ha de ser limitado. Es muy importante que
el enfriamiento no se realice donde existan corrientes de aire o bajas
temperaturas, se evitará de esta forma el cuarteado de la corteza.
Una vez enfriado el pan hay que pasarlo por el túnel de congelación a
– 40º C hasta conseguir – 12º C en el interior de la barra, el tiempo
de congelación estará condicionado por el tamaño de la pieza y por la
secuencia de pan a congelar.
Empaquetado y conservación
La sala de empaquetado ha de estar entre 6 y 8º C si la temperatura es
superior a ésta, existirá una condensación que se transforma más tarde
en escarcha. El empaquetado ha de hacerse en sacos de plásticos y cajas
de cartón y almacenar entre – 18º y
– 20ºC.
Descongelación y cocción final
Se puede hacer de dos formas; la primera dejando descongelar a temperatura
ambiente durante 30 minutos y la segunda cocer directamente sin descongelar.
En el primer caso el tiempo de cocción en un horno rotativo a 235º C es
de 10 minutos; en el segundo caso el tiempo será de 14 minutos, subiendo
esta temperatura cuando el tamaño y el volumen de las piezas sean mayores.
Hay que tener en cuenta que aún elaborándolo en las mejores condiciones
el pan que así se obtiene es de menor volumen, la corteza más áspera y
la miga más densa, en relación el pan tradicional y el envejecimiento
es más rápido.
DIAGRAMA DE FABRICACIÓN DEL PAN PRECOCIDO
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