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Asesoría Técnica en Panificación
Francisco Tejero |
Hilario
Peñasco, 9 28022 - Madrid (España)
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CONSERVACIÓN DEL PAN Y LA BOLLERÍA / ENGLISH
VERSION
Por Francisco Tejero
Los productos de panadería que han de mantenerse
frescos varios días, incluso varias semanas. requieren de un tratamiento
diferente no solamente con la incorporación de aditivos especiales, sino
también con cambios en el proceso de elaboración. Durante un tiempo prolongado,
estos productos experimentan cambios físico-químicos que modifican su
calidad. Influyen en estos cambios la composición química, el contenido
de agua, la acidez, la temperatura ambiente... Por todo ello, y como veremos
en este artículo, el contenido de proteínas de la harina, la cantidad
de azúcar, los emulgentes y las grasas reducen el envejecimiento del pan
y los conservantes, y los reguladores del pH frenan el crecimiento de
mohos.
Conseguir que el pan de molde y la bollería se mantengan el máximo de
tiempo frescos es el objetivo todos los panaderos, de ello depende el
grado de humedad, que está directamente relacionado con el tiempo de cocción
y su temperatura. No cabe duda que cuando el tiempo de cocción es ligeramente
menor a lo óptimo el producto se mantiene fresco más tiempo, pero esto
puede acarrear que al contener más actividad de agua, facilite el crecimiento
de hongos. También el contenido en proteínas de la harina influirá en
ello: con harinas flojas no es posible mantener el pan de molde fresco
durante mucho tiempo.
La cantidad de grasa también será factor decisivo en la conservación,
y por último, la presencia en la composición de la masa de emulgentes,
influirá en la prolongación de vida en el pan.
Los emulgentes
Los emulgentes o emulsionantes son unos aditivos químicos, naturales o
sintéticos, que al añadirlos a la masas panarias proporcionan una mezcla
íntima entre el agua y las grasas.
En el ámbito de las masas batidas (bizcochos, magdalenas, plum-cake, etc),
la presencia de estos aditivos proporciona un esponjamiento en éstas al
incorporar aire en el batido. El esponjamiento es debido a que el aire
introducido es retenido por la masa durante el batido, el emulsionante
crea una película con una estructura laminar que retiene el aire.
Los monoglicéridos destilados (E-471) son emulgentes específicos para
las masas batidas que proporcionan bizcochos de buena calidad. La dosificación
recomendada es de 3 a 8 g por kilo de harina.
En las masas fermentadas los emulsionantes actúan de forma muy distinta.
Durante el amasado aumentan la tolerancia de la masas, incrementan la
absorción de agua y refuerzan el gluten aumentando la capacidad de retención
de gas durante la fermentación, teniendo la capacidad de formar una película
acuosa entre las fibras del gluten y el almidón. Este efecto produce mayor
extensibilidad a la masa, lo que facilita su mecanización.
Las masas, con la adicción de emulgentes, se vuelven secas y con poca
pegajosidad, permitiendo el paso por la divisora, boleadora y facilitando
el volumen del pan; el alveolado de la miga es suave y uniforme.
El emulgente más común para conseguir este fin es el monoglicérido de
ácidos grasos esterificados con diacetil tartárico ({DATA} E-472e), en
dosis recomendadas de entre 2 y 6 g por kilo de harina.
Este emulgente junto con el ácido ascórbico y las enzimas alfa-amilasas
componen el mejorante completo que normalmente emplea el panadero.
Agentes suavizantes
La evolución de la consistencia de la corteza y la frescura de la miga
se deben principalmente a los cambios con el agua y la retrogradación
del almidón.
El almidón del trigo está compuesto por amilopectina y por amilosa, siendo
cuatro veces mayor el contenido de amilopectina. Durante la etapa de cocción
parte de la amilosa escapa de los gránulos de almidón, se disuelve en
el agua y forma un gel bastante firme entre los gránulos de almidón hinchado
del pan recién cocido. Con el tiempo esta amilosa recristaliza a su forma
original insoluble, se vuelve dura y quebradiza y reduce la esponjosidad
de la miga. Por tanto, la retrogradación es el factor principal que influye
en los cambios de la consistencia de la miga con el paso del tiempo. Al
añadir emulgente suavizante, el comportamiento del almidón durante la
cocción es diferente: cuando la temperatura llega a 55º C entran dichos
aditivos en una forma cristalina líquida reaccionando con la amilosa y
formando un complejo helicoidal insoluble. Esta reacción eleva la temperatura
de gelatinación de los gránulos de almidón, reduciéndose así la totalidad
de almidón gelatinizado. Esto significa que el gel del almidón tiene menos
amilosa y por ello la miga se mantiene más blanda y esponjosa. Luego entonces,
está demostrado que los emulgentes disminuyen la retrogradación de parte
del almidón y reducen la pérdida de agua de la proteína, retrasando así
la formación de una estructura rígida de la misma, y proporcionando una
miga más blanca y esponjosa durante un período más largo.
Los monoglicéridos destilados, (E-471) y el estearoil -2- lactilato cálcico
(E-482), son los ablandadores de miga más eficaces en el pan de molde
y en los productos de bollería debido a su alta efectividad, en dosis
de 5 g por kilo de harina, en conjunto o aislados.
Los humectantes
Los productos de pastelería (magdalena, bizcochos, plum-cakes...), y en
general las masas batidas, se conservan más tiernas cuando se añade algún
humectante de tipo polisacárido. Estos productos mantienen la fijación
de agua evitando el envejecimiento prematuro. El Sorbitol con el número
de la UE (E-420) es uno de los más eficaces, no estando limitada su dosificación,
aunque una buena dosis es del 2% sobre el total de la harina.
Enranciamiento
Los productos de panadería tales como el pan de molde y la bollería, no
tienen problemas de enranciamiento, para que esto ocurra han de transcurrir
más días de almacenamiento.
Los productos que han de durar mucho tiempo (6 meses) como las galletas,
colines y picos, pan tostado, etc., requieren que las grasas incorporadas
estén estabilizadas para que los productos no se enrancien.
Los productos más empleados contra el enranciamiento son:
•Butil-hidroxi-anisol (B.H.A.) - E-320
•Butil-hidroxi-tuluol (B.H.T.) - E-321
En dosificaciones máximas permitidas de 0,03% sobre la grasa.
Contra el enmohecimiento
En el pan de molde la humedad máxima permitida es del 38%, si el contenido
en agua es inferior a ésta no cabe duda que el pan se volverá duro rápidamente;
luego entonces, hay que mantenerlo próximo a este porcentaje de humedad
para evitar el envejecimiento prematuro. En estas condiciones el producto
se halla expuesto al desarrollo de mohos.
La cantidad de agua en el pan será factor decisorio para el crecimiento
de hongos, aunque también hay que tener en cuenta que los productos empaquetados
aún calientes, así como las altas temperaturas ambientales y el grado
de contaminación ambiental favorecen el enmohecimiento del pan.
Cuando el pan sale del horno es prácticamente estéril a causa de las altas
temperaturas de cocción, pero inmediatamente comienzan a depositarse las
esporas que flotan en el ambiente. Una vez empaquetado el pan y si el
ambiente es propicio, como una humedad excesiva, o si se hubiera empaquetado
aún caliente la condensación en la bolsa sería el caldo de cultivo para
el crecimiento de hongos.
Hay que prestar especial interés en el tiempo de cocción, para no desecarlo
demasiado, ni que quede excesivamente crudo, lo que permitirá que pueda
mantener una humedad elevada.
No empaquetar el pan caliente, ni húmedo por haberlo enfriado en tablero
sin transpiración. Es muy frecuente enfriar el pan sobre tableros o superficies
lisas sin transpiración, lo ideal es enfriarlo sobre una malla metálica
o rejilla para que no se humedezca.
Los antimohos
El uso de sustancias químicas para combatir el florecimiento de hongos
es una práctica habitual para la conservación de los productos de panadería
cuando estos han de mantenerse más de 2 o 3 días. La legislación permite
añadir una serie de aditivos para dicho fin.
El más empleado para el pan de molde es el propionato cálcico; para los
productos de bollería el sorbato potásico y para las masas batidas el
ácido sórbico.
El propionato cálcico (E-282) es un aditivo que tiene una gran capacidad
antimoho.
En España e Italia está autorizado un máximo de 3 g/kg de harina pero
en otras reglamentaciones como la francesa permiten hasta 5 g/kg de harina.
Para que su efectividad sea más notable la masa ha de tener valores de
pH 5,3 y para que esto sea posible hay que añadir ácido láctico o ácido
cítrico en la proporción de 1 a 2 g/kg de harina.
Si bien los ácidos lácticos y cítricos no están considerados productos
antimohos sino reguladores del pH, su eficacia se basa en aumentar la
acidez de la masa exaltando la efectividad de los antimohos.
El sorbato potásico (E-202) se usa por lo general mezclado con propionato
cálcico, siendo muy eficaz en los productos de bollería. Su dosis máxima
permitida es de 2 g/kg de harina.
El ácido sórbico (E-200) es un aditivo que por lo general se emplea en
las masas batidas (magdalenas, bizcochos, etc.), siendo la dosis máxima
de uso de 2 g/kg de harina.
TABLA 1
|
DESCRIPCIÓN QUÍMICA
DEL PRODUCTO
|
Nº UE |
DOSIS MÁXIMA DE USO |
| Ácido Sórbico |
E-200 |
|
| Sorbato Sódico |
E-201 |
0,2% sobre la harina |
| Sorbato Potásico |
E-202 |
Aislados o en conjunto |
| Sorbato Cálcico |
E-203 |
|
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| Diacetato Sódico |
E-262 |
0,3% sobre la harina |
| Acetato Cálcico |
E-263 |
Aislados o en conjunto |
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|
|
| Propionato Sódico |
E-281 |
0,3% sobre la harina |
| Propionato Cálcico |
E-282 |
Aislados o en conjunto |
|
TABLA 2
|
DESCRIPCIÓN QUÍMICA
DEL PRODUCTO |
Nº UE |
DOSIS RECOMENDADA |
ACCIÓN |
Monoglicéridos de
ácidos grasos
esterificados con
diacetil tartárico
(DATA) |
E-472e |
0,2% – 0,5%
sobre la harina |
Reduce el amasado.
Aumenta la tolerancia durante la fermentación.
Aumenta la extensibilidad y la fuerza de la masa.
Incrementa volumen.
Facilita la mecanización.
|
Monoglicéridos
destilados |
E-471 |
0,2% – 0,5%
sobre la harina |
Mejora la estructura y el volumen del pan.
Ablanda la miga.
Mantiene el pan tierno más tiempo.
Retiene aire en las masas batidas.
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Estearoil-2
Lactilato Sódico |
E-481 |
0,2% – 0,5%
sobre la harina |
Incrementa volumen.
Reduce el alveolado
Mejora la consistencia de la miga
Mantiene el pan tierno más tiempo.
|
Estearoil-2
Lactilato Cálcico |
E-482 |
0,2% – 0,5%
sobre la harina |
Incrementa volumen.
Reduce el amasado.
Mejora la consistencia de la miga
Mantiene el pan tierno más tiempo.
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